jueves, 27 de septiembre de 2012

20 CONSEJOS A UN ESTUDIANTE UNIVERSITARIO PARA QUE FRACASE




1.      Sea un estudiante notario, es decir sólo interésese por la nota, no importando si no se aprende.
2.      Participe de los trabajos en grupo, lleve usted la música y el aguardiente.
3.      Alégrese cuando se cancela una clase.
4.      Trate de aprobar las materias echándole cuentos al profesor. Tenga 10 abuelas que se le mueran.
5.      Use audífonos para escuchar música mientras el profe habla.
6.      Saque textos de Internet y péguelos para presentar trabajos.
7.      No lea, no consulte, no pregunte.
8.      Échele la culpa de su bajo rendimiento al profesor.
9.      Conténtese con lo que recibe en clase.
10.  No se comprometa con grupos de estudio, ni con proyectos.
11.  No se haga amigo de los buenos profesores.
12.  Envíe mensajes por celular  toda la clase.
13.  Busque trabajos de antiguos alumnos para presentarlos hoy, cámbieles las fechas y algunos datitos.
14.  Alegue que no rinde porque no tiene computadora, o se le dañó, o le entró virus a la computadora.
15.  Nunca mire sus notas en el sistema para poder alegar después que no está de acuerdo con una nota o que no sabía que no estaba matriculado.
16.  No lea el reglamento estudiantil.
17.  No tome cursos vacacionales, ni talleres o seminarios de complementación o de actualización.
18.  No asista a congresos o eventos relacionados con sus estudios.
19.  No tenga una biblioteca en casa.
20.  Busque realizar sus prácticas donde paguen muy bien y no haya nada qué hacer.

FACTORES QUE INCIDEN EN EL ESTUDIO




·         Factores internos: atención, capacidad, inteligencia, motivación, estado psicológico, etc.
·         Factores externos: ambiente y lugar de estudio.
·         Técnicas de trabajo intelectual: planificación, toma de apuntes, método de estudio, planificación de repasos, preparación y realización de exámenes, autoevaluación.

1.      Factores internos
De los factores internos que influyen en nuestra historia es necesario tomar estos:
El Estado psicológico de la persona.- Estado de ánimo, el estar triste o contento influye mucho al momento de estudiar.
Motivación.- Es muy difícil tener ganas de hacer algo que no se le encuentra sentido. Preguntarse ¿Por qué estudio yo? ¿Qué motivos tengo para hacerlo? ¿A corto, a medio y a largo plazo? ¿Estudio por presiones familiares o sociales o porque realmente lo he decidido yo? ¿Cómo sería mi vida si no estudiara? Es importante decidir personalmente sobre los motivos reales que tiene cada uno para estudiar diferenciándolos de los motivos sociales que nos inducen a hacerlo, con esto se consigue que la decisión que tomes sea personal y, como tal, asumas tu responsabilidad en lo que haces y decides.

2.      Factores externos:
El lugar de estudio debe ser fijo, personal, aislado y ordenado. El cuidar el sitio donde se estudia nos va a facilitar la concentración y nos va a ayudar a mantenerla más tiempo.

Es necesario poner gran ahínco en este lugar es decir iluminación, comodidad y un bonito ambiente para avocarse al estudio.

Es aconsejable que el lugar en el que se estudia sea siempre el mismo y que en él no se realice ninguna actividad que no sea estudiar; como ver televisión, leer lecturas de ocio, etc., esto nos facilitará que al asentarse en nuestra mente se afiance mucho más rápido.

Si nos distraemos, no debemos permanecer en el lugar de estudio, lo adecuado es levantarse y no volver a sentarnos hasta que no estemos dispuestos a seguir estudiando. Es cuestión de crear hábito, no importa que al principio tengamos que levantarnos muchas veces.

3.      Técnicas de trabajo intelectual
Planificación.-La organización es fundamental para la realización de cualquier trabajo, ya sea de estudio o de otro tipo.

El objetivo de aprender a planificarse es el de maximizar el tiempo del que se dispone y de aprovecharlo al máximo. Al mismo tiempo aprender también a conocer los límites reales y las capacidades.

Para que la planificación sea eficaz ha de ser:
•Personal, teniendo en cuenta:
-Capacidad, aptitud.
-Intereses.
-Dificultad de la materia.
-Ritmo de trabajo.
-Costumbres.
•Realista (planificar desde la realidad, no desde el deseo).
•Flexible.
Las planificaciones se realizan:
•A largo plazo (trimestrales, anuales).
•A corto plazo (semanales).
•Planificación de una sesión de estudio.

Planificación a largo plazo
Se tiene en cuenta fechas señaladas entrega de trabajos y acontecimientos importantes sin importar si son académicos o no.

Planificación a corto plazo
Esta se puede realizar a modo de horario o en una agenda.
Debe incluir el tiempo destinado a:
•Actividades académicas (clases, conferencias, etc.)
•Períodos de estudio personal.
•Compromisos sociales.
•Actividades de ocio (deportes, etc.).
•Breve espacio dedicado al autocontrol.
En el espacio de control se van anotando al final de la jornada las causas por las que no se cumplen los objetivos planificados. El reconocerlos nos ayudará a ponerles remedio.
Para aprender a planificarse hay que empezar por ponerse unos objetivos tanto en materia de estudio como en tiempo que seguro los puedes cumplir e ir aumentándolos progresivamente en el transcurso de los días.

Planificación de una sesión de estudio
Consiste en distribuir el material a estudiar y las tareas a realizar por orden de realización, asignando tiempo a las tareas y a los descansos.
En los descansos recuerda:
•No lo hagas en el momento de máximo rendimiento, ya que es el momento óptimo de estudio.
•Si haces un sólo descanso, tómalo cuando observes que tu rendimiento y concentración decaen.
•No aproveches el descanso para realizar actividades que te hagan perder la concentración: como ver TV, entablar una larga conversación, etc.
•Es recomendable que hagas algunos ejercicios de relajación y concentración
•Dentro de los períodos de estudio, los descansos deben ser cortos. Se recomienda descansar unos 5 ó 10 minutos cada hora, y hacer un descanso de unos 20 ó 30 en periodos más largos, por ejemplo a media mañana o a media tarde de estudio.
•Intenta descubrir tu propia curva de rendimiento y tus momentos óptimos para el estudio

El olvido y el repaso
Facilitan el olvido:
•Memorizar sin comprender.
•Falta de atención y concentración.
•Falta de repasos o mala distribución de los repasos.
•No conectar lo aprendido con lo que sabemos.
•No utilizar lo aprendido.
•Exceso de nerviosismo que hace que nos bloqueemos.
•Poco interés en lo que aprendemos.
La solución para contrarrestar el olvido consiste en una buena planificación de repasos.
Aprender un tema nuevo lleva su tiempo, en cambio realizar un repaso cuando tenemos reciente la información es una actividad breve. Sin embargo, si no efectuamos los repasos olvidaremos la mayor parte de la información y tendremos que aprender prácticamente de nuevo.

Un adecuado plan de repasos consiste en repasar más en los momentos próximos al estudio: primer repaso el mismo día, segundo repaso al día siguiente, tercer repaso a la semana, cuarto repaso al mes.

  Potenciar la memoria
•Imágenes mentales.
•La relajación ayuda a memorizar, la tensión es un obstáculo.
•La repetición es un factor importante en el estudio.
•Lo agradable se recuerda mejor. Intenta que el estudio sea agradable y motivador.
•La organización y clasificación facilitan el recuerdo.
•Estudiar de forma activa mejora la concentración y la memoria.
•Debes comprender antes de memorizar.
•Es más fácil memorizar cuando se está descansado.
• No acumules demasiada materia para última hora.

CÓMO TRABAJAR EN EQUIPO




Un punto clave en el buen éxito de un trabajo en equipo es la buena relación entre sus miembros.

Lo primero que hay que hacer es elegir a los componentes del equipo:
No necesariamente tienen que ser tus mejores amigos. Deben ser compañeros trabajadores, que se toman las cosas en serio y de fácil trato. Hay que procurar que esta buena relación exista entre todos los componentes del grupo.

Hay que evitar personas polémicas, avasalladoras, poco diplomáticas, por muy buenas que puedan ser trabajando.

Una vez elegido el grupo lo primero que hay que hacer es celebrar una reunión preliminar en la que a todos los componentes les quede claro cuál es trabajo que tienen encomendado.

Se fijarán las reglas de funcionamiento del equipo: por ejemplo, lugar de reuniones, frecuencia de las mismas (semanales, quincenales, etc.), nombramiento de un coordinador, etc.

Se determinará la tarea encomendada a cada componente del grupo. Las cargas de trabajo individuales deben ser lo más equilibradas posibles, evitando que haya diferencias significativas.

Hay que planificar el tiempo disponible hasta la entrega del trabajo. Se determinarán los distintos pasos que hay que completar y el tiempo disponible para cada uno de ellos.

Por ejemplo: 1ª semana: búsqueda de información. 2º y 3ª semana: desarrollo individual de las partes asignadas. 4ª semana: análisis de las aportaciones individuales. 5ª y 6ª semana: refundición de las aportaciones individuales. 7º y 8º semana: análisis y correcciones del texto refundido. Redacción de conclusiones. 9ª semana: entrega.

Este calendario permitirá conocer si se avanza correctamente o si, por el contrario, se están produciendo retrasos que puedan dificultar la finalización del trabajo en el plazo permitido.

Las reuniones periódicas que se vayan manteniendo permitirán ir comprobando si todos los miembros del equipo están trabajando en la línea fijada y si se están cumpliendo los plazos previstos.

No se puede esperar hasta el último momento para conocer que uno de los integrantes del grupo no ha realizado su parte.

El equipo funcionará bien en la medida que todos sus miembros se impliquen en el proyecto.

Es fundamental que todos participen en las deliberaciones, expongan sus puntos de vista. Hay que evitar que algún(os) miembros(s) monopolice(n) las reuniones, se adjudiquen un protagonismo desmedido, tomen unilateralmente decisiones que afectan a todos.

Si algún miembro del equipo se muestra más retraído hay que tratar de animarle a participar en las deliberaciones.

Si algún integrante del grupo no cumple satisfactoriamente con su cometido hay que hacérselo saber, requiriéndole un cambio de actitud.

Si persiste en su comportamiento el resto del grupo tendrá que comunicarle que no se piensa admitir dicha actuación, dándole un plazo para rectificar y en caso contrario proceder a su expulsión.

El equipo no puede consentir que uno de sus componentes ponga en peligro el éxito del proyecto, ni que trate de aprovecharse de sus compañeros.

Cada miembro del equipo debe colaborar en mantener un buen ambiente de trabajo, evitando que surjan conflictos que deterioren el ambiente.

Hay que ser muy respetuoso con los compañeros, valorando y respetando sus opiniones aunque no se compartan. Esto no implica renunciar a los propios puntos de vista, pero sí ser flexibles y comprensivos con otros planteamientos.

Hay que ser tolerante con los errores de otros, especialmente con aquellos cometidos por compañeros implicados de verdad en el proyecto.