·
Factores
internos: atención, capacidad, inteligencia, motivación, estado psicológico,
etc.
·
Factores
externos: ambiente y lugar de estudio.
·
Técnicas
de trabajo intelectual: planificación, toma de apuntes, método de estudio,
planificación de repasos, preparación y realización de exámenes,
autoevaluación.
1.
Factores internos
De los
factores internos que influyen en nuestra historia es necesario tomar estos:
El Estado psicológico de la persona.- Estado de ánimo, el estar
triste o contento influye mucho al momento de estudiar.
Motivación.- Es muy difícil tener ganas de hacer algo que no se
le encuentra sentido. Preguntarse ¿Por qué estudio yo? ¿Qué motivos tengo para
hacerlo? ¿A corto, a medio y a largo plazo? ¿Estudio por presiones familiares o
sociales o porque realmente lo he decidido yo? ¿Cómo sería mi vida si no
estudiara? Es importante decidir personalmente sobre los motivos reales que
tiene cada uno para estudiar diferenciándolos de los motivos sociales que nos
inducen a hacerlo, con esto se consigue que la decisión que tomes sea personal
y, como tal, asumas tu responsabilidad en lo que haces y decides.
2.
Factores externos:
El lugar de estudio debe ser fijo, personal, aislado
y ordenado. El cuidar el sitio donde se estudia nos va a facilitar la
concentración y nos va a ayudar a mantenerla más tiempo.
Es necesario poner gran ahínco
en este lugar es decir iluminación, comodidad y un bonito ambiente para
avocarse al estudio.
Es aconsejable que el lugar en
el que se estudia sea siempre el mismo y que en él no se realice ninguna actividad
que no sea estudiar; como ver televisión, leer lecturas de ocio, etc., esto nos
facilitará que al asentarse en nuestra mente se afiance mucho más rápido.
Si nos distraemos, no debemos
permanecer en el lugar de estudio, lo adecuado es levantarse y no volver a
sentarnos hasta que no estemos dispuestos a seguir estudiando. Es cuestión de
crear hábito, no importa que al principio tengamos que levantarnos muchas
veces.
3.
Técnicas de trabajo intelectual
Planificación.-La organización es fundamental para la realización
de cualquier trabajo, ya sea de estudio o de otro tipo.
El objetivo de aprender a
planificarse es el de maximizar el tiempo del que se dispone y de aprovecharlo
al máximo. Al mismo tiempo aprender también a conocer los límites reales y las
capacidades.
Para que la planificación sea
eficaz ha de ser:
•Personal, teniendo en cuenta:
-Capacidad, aptitud.
-Intereses.
-Dificultad de la materia.
-Ritmo de trabajo.
-Costumbres.
•Realista (planificar desde la
realidad, no desde el deseo).
•Flexible.
Las planificaciones se realizan:
•A largo plazo (trimestrales,
anuales).
•A corto plazo (semanales).
•Planificación de una sesión de
estudio.
Planificación a largo plazo
Se tiene en cuenta fechas
señaladas entrega de trabajos y acontecimientos importantes sin importar si son
académicos o no.
Planificación a corto plazo
Esta se puede realizar a modo
de horario o en una agenda.
Debe incluir el tiempo
destinado a:
•Actividades académicas
(clases, conferencias, etc.)
•Períodos de estudio personal.
•Compromisos sociales.
•Actividades de ocio (deportes,
etc.).
•Breve espacio dedicado al
autocontrol.
En el espacio de control se van
anotando al final de la jornada las causas por las que no se cumplen los
objetivos planificados. El reconocerlos nos ayudará a ponerles remedio.
Para aprender a planificarse
hay que empezar por ponerse unos objetivos tanto en materia de estudio como en
tiempo que seguro los puedes cumplir e ir aumentándolos progresivamente en el
transcurso de los días.
Planificación de una sesión de estudio
Consiste en distribuir el
material a estudiar y las tareas a realizar por orden de realización, asignando
tiempo a las tareas y a los descansos.
En los descansos recuerda:
•No lo hagas en el momento de
máximo rendimiento, ya que es el momento óptimo de estudio.
•Si haces un sólo descanso,
tómalo cuando observes que tu rendimiento y concentración decaen.
•No aproveches el descanso para
realizar actividades que te hagan perder la concentración: como ver TV,
entablar una larga conversación, etc.
•Es recomendable que hagas
algunos ejercicios de relajación y concentración
•Dentro de los períodos de
estudio, los descansos deben ser cortos. Se recomienda descansar unos 5 ó 10
minutos cada hora, y hacer un descanso de unos 20 ó 30 en periodos más largos,
por ejemplo a media mañana o a media tarde de estudio.
•Intenta descubrir tu propia
curva de rendimiento y tus momentos óptimos para el estudio
El olvido y el repaso
Facilitan el olvido:
•Memorizar sin comprender.
•Falta de atención y concentración.
•Falta de repasos o mala
distribución de los repasos.
•No conectar lo aprendido con
lo que sabemos.
•No utilizar lo aprendido.
•Exceso de nerviosismo que hace
que nos bloqueemos.
•Poco interés en lo que
aprendemos.
La solución para contrarrestar
el olvido consiste en una buena planificación de repasos.
Aprender un tema nuevo lleva su
tiempo, en cambio realizar un repaso cuando tenemos reciente la información es
una actividad breve. Sin embargo, si no efectuamos los repasos olvidaremos la
mayor parte de la información y tendremos que aprender prácticamente de nuevo.
Un adecuado plan de repasos
consiste en repasar más en los momentos próximos al estudio: primer repaso el
mismo día, segundo repaso al día siguiente, tercer repaso a la semana, cuarto
repaso al mes.
Potenciar la memoria
•Imágenes mentales.
•La relajación ayuda a
memorizar, la tensión es un obstáculo.
•La repetición es un factor
importante en el estudio.
•Lo agradable se recuerda
mejor. Intenta que el estudio sea agradable y motivador.
•La organización y
clasificación facilitan el recuerdo.
•Estudiar de forma activa
mejora la concentración y la memoria.
•Debes comprender antes de
memorizar.
•Es más fácil memorizar cuando
se está descansado.
• No acumules demasiada materia
para última hora.
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